Paneles de expertos y líderes del país trazan rutas para prevenir las violencias basadas en género desde la educación y la acción institucional
7 de mayo de 2026

- Este jueves en el Encuentro Nacional de Cultura y Prevención de Violencias Basadas en Género, liderado por el ICETEX y SmartP, panelistas especializados analizaron el papel de la educación, la diversidad y las instituciones en la prevención de las violencias basadas en género.
- Los paneles abordaron desde la transformación cultural hasta la garantía efectiva de derechos, con participación de la academia, el Estado y cooperación internacional.
- Conozca el especial informativo de este encuentro nacional, con lo más destacado de esta jornada, en el sitio web del ICETEX, en https://n9.cl/yo6rf2
Santa Marta (Magdalena), 7 de mayo de 2026. Con una agenda centrada en la acción y el diálogo intersectorial, el Encuentro Nacional de Cultura y Prevención de Violencias Basadas en Género, liderado por el ICETEX y SmartP, también fue escenario de la conversación entre expertos. Dentro de las actividades de este jueves, se desarrollaron dos paneles estratégicos que reunieron a especialistas del sector educativo, institucional y social para analizar soluciones frente a esta problemática en Colombia.
El primer panel, ‘Prevención de Violencias Basadas en Género: cultura, diversidad y educación transformadora’, puso sobre la mesa uno de los retos más relevantes del país: transformar las prácticas culturales y estructurales que perpetúan estas violencias basadas en género (VBG) desde la educación, la diversidad y el liderazgo territorial.
Educación, #MeToo y entornos nacionales e internacionales
Moderado por el presidente del ICETEX, Álvaro Urquijo, este espacio reunió a Tatiana Castillo, líder de Diversidad, Equidad e Inclusión de la Universidad EAN; María Camila Ducón, profesora de la ESAP; Paula Barrios, representante de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD); Eduardo Antonio Ramos, líder de la Cámara de la Diversidad; Andrea Juliana Valbuena y Martha Milagros Pérez, de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN); María José Meyer, representante de la Universidad del Magdalena; y Nelson Vives, asesor del ICETEX.
En este espacio, y abordando el movimiento #MeToo colombiano, María Camila Ducón, profesora de la ESAP, señaló que lo que está viviendo en la nación “es una respuesta también pedagógica y cultural que desde la academia debemos promover. Las relaciones de masculinidad y feminidad han jerarquizado costumbres, pero es necesario reconocer las resistencias que han afectados los cambios como los que se están dando. Las acciones deben ir más allá de ser individuales, reconociendo la particularidad de cada situación, pero con acciones integrales. Y las universidades debemos actuar y responder ante estas dinámicas, no quedarnos en el protocolo”.
Paula Barrios, de la AFD, aportó su visión desde la atención internacional. Sobre el panorama global, comentó que “los entornos educativos, en todos los continentes, han contado con las expresiones de violencia. Desde la Agencia Francesa de Desarrollo hemos estudiado fenómenos como el backlash (la reacción adversa o respuesta negativa por parte de grupos ante un cambio social, político o reciente) y los colectivos estudiantiles (donde las mujeres, por ejemplo, se reúnen y se protegen) y como estos surgen ante estas expresiones de violencias”.
Martha Milagors Pérez, quien es representante de la mesa de reincorporación de los firmantes de paz del Magdalena, indicó que “en el transcurso de los primeros años de vida, primero desde el hogar, y luego de las instituciones educativas, se deben materializar las realidades de prevención y atención. Como firmante de paz, he vivido y veo cómo la estigmatización sucede en muchos escenarios.” También de la ARN, la experta de género, Andrea Valbuena, manifestó que, en escenarios de conflictos, los diferentes ámbitos están marcados por el flagelo de las VBG: “Las mujeres han sufrido violencias desde muchos ámbitos, son ellas las que ponen a sus hijas, hijos y esposos para la guerra, y muchas veces ellas han sido violentadas”.
Por su parte, Nelson Vives, asesor del ICETEX y desde su experiencia anterior como parte del equipo de la Defensoría del Pueblo, habló de desafíos desde las instituciones nacionales, regionales y locales: “El Estado tiene el reto de garantizar una mayor articulación, con respuesta en tiempo real, para atender estos escenarios de riesgo. Es necesario posicionar las herramientas, las nuevas tecnologías y los comportamientos de consumo para que las acciones lleguen a todas las personas. Todos estamos accediendo a un tipo de tecnología, es importante actuar también a través de instrumentos que masifiquen la prevención y atención”. comentó.
Proyectos de vida, protocolos de atención y respuestas institucionales
El segundo panel de la jornada, ‘De la atención a la garantía de derechos: respuestas institucionales para enfrentar las violencias basadas en género y promover la equidad’, se centró en uno de los mayores desafíos del país: la capacidad de las instituciones para responder de manera efectiva, articulada y sin revictimización.
Este espacio fue moderado por Patricia Mena, presidenta de la Cumbre Global de la Salud Mental. Estuvo conformado por Patricia Abadía Murillo, vicepresidenta de Fondos en Administración del ICETEX; María Isabel Smith Rovira, directora regional Magdalena de Medicina Legal; Lorenzo Portocarrero Sierra, director ejecutivo de ACIET; Marta Cecilia Corredor, vicerrectora de UNICARIBE; Valentina Vásquez Sánchez, secretaria general del Ministerio de Educación Nacional; y Angélica Patricia Peña, líder de proyectos en Instituto de Cooperación Internacional de la Asociación Alemana de Educación de Adultos.
En este bloque temático, la vicepresidenta de Fondos en Administración del ICETEX, Patricia Abadía, destacó que desde la entidad “le estamos apostando a nuevos campos de saber y llegando a más territorios. Hoy una buena parte de las y los beneficiarios del ICETEX son mujeres”. (Actualmente, ellas representan el 58 % de usuarios/as de la entidad). “Hay más mujeres que le están apostando a su educación superior. Y aquí nuestra responsabilidad como entidad es acompañar los proyectos de vida, nos pensamos como una institución que administra sueños educativos".
La garantía de derechos debe ser una constante de todas las entidades. No podemos concebir esta apuesta de prevención y atención como algo temporal, es una hoja de ruta que debe ser permanente y que nos brinden instrumentos que permitan reducir las brechas de género y las desigualdades”, concluyó Abadía.
En cuanto a los protocolos de atención, María Isabel Smith, de medicina Legal, reiteró el llamado a que las instituciones públicas se articulen y se complementen entre ellas: “Que las acciones de reporte de las personas no se repitan en dos o tres lugares; que, si una persona denuncia en un lugar del país y se traslada a otro, también encuentre la información de dicha denuncia”.
Sobre esto, Lorenzo Portocarrero, de ACIET comentó que “no solo se trata de que existan protocolos de prevención de violencias basadas en género, sino que se pongan en práctica. Muchos casos no se denuncian, en algunos momentos por la cultura, pero desde ACIET hemos venido trabajando en visibilizar los casos para que se denuncien de manera eficaz”.
“Cuando asumimos el compromiso de transformar nuestros entornos educativos, cuando se cambia esa cultura, la comunidad educativa y académica, se genera un cambio sistémico. Hay que construir conciencia de que la violencia no solamente es física, también es verbal. Es un reto grande para nuestras universidades, pero también en todos los niveles educativos y sus entornos”, manifestó la vicerrectora de UNICARIBE, Marta Corredor.
Ambos paneles dejaron en evidencia que la prevención y atención de las violencias basadas en género no solo requiere voluntad institucional, sino también transformación cultural, articulación entre sectores y participación de la sociedad.
Oficina Asesora de Comunicaciones
ICETEX