Santa Marta fue epicentro de una socialización urgente: la cultura y la prevención de violencias basadas en género

7 de mayo de 2026

Imagen encuentro diversidad y prevención de violencias basadas en género

  • El Teatro Santa Marta reunió este jueves a cerca de 25 expertos nacionales que le hablaron a la sociedad. Fue el Primer Encuentro Nacional de Cultura y Prevención de Violencias Basadas en Género, liderado por el ICETEX y SmartP.
  • Bienestar emocional, políticas públicas, diversidad e inclusión, y la ruta hacia una transformación en los entornos educativos, conformaron una agenda de intervenciones, paneles y testimonios que construyen.
  • Conozca el especial informativo de este encuentro nacional, con lo más destacado de esta jornada, en el sitio web del ICETEX, en https://n9.cl/yo6rf2

 

Santa Marta (Magdalena), 7 de mayo de 2026. Cada vez más el diálogo abierto y franco respecto a la cultura y prevención de las violencias basadas en género (VBG) llega a entornos masivos, y si estos espacios involucran a población estudiantil, las transformaciones serán mayores. La de este jueves en Santa Marta fue una de esas ocasiones de importante alcance y reflejo de los tiempos a los que esta entidad mide el pulso dentro de su gestión interinstitucional de seguir impulsando oportunidades.

Así fue el Primer Encuentro Nacional de Cultura y Prevención de Violencias Basadas en Género, que el ICETEX en alianza con SmartP llevó a cabo hoy en la Perla de América, que evidenció el diálogo que es urgente para la sociedad y que busca generar espacios de reflexión, articulación y acción que contribuyan a prevenir y transformar este tipo de violencias.

“Hoy somos promotores de una conversación que debe ser constante en el país y en la sociedad global, y que estamos asumiendo para responder a deudas históricas con poblaciones. Estar aquí como entidad y como parte de instituciones y actores decididos a aportar a una transformación, evidencia las dimensiones de este encuentro nacional. Expertos, académicos, jóvenes y familias se han encontrado en este primer encuentro que es también el llamado a reconocernos como actores de cambio”, expresó el presidente del ICETEX, Álvaro Urquijo.

Con asistencia de más de 900 personas en el Teatro Santa Marta de la capital de Magdalena, se efectuó la cita indicada para conocer las experiencias y visiones de cerca de 25 expertos nacionales sobre una realidad que no debe ser ignorada y que reclama especial atención en los espacios educativos. La organización y el desarrollo del evento contó con la gestión especial del programa Comunidad ICETEX, cuyo rol fue esencial en la movilización de un encuentro temático que es hito dentro del trabajo interinstitucional que lleva a cabo el ICETEX.

 

Un testimonio que es experiencia transformadora

Vivencias y propuestas de profesionales que son referentes en campos como el bienestar emocional, la lucha contra las diversas formas de violencias, y la prevención y atención de estas expresiones en entornos educativos, fueron parte de esta conversación. 

Entre los temas, también se analizaron las barreras existentes, las situaciones de discriminación, de racismo y de inequidad, todas abordas desde la luz de construcción de sociedad para que dichos flagelos sean erradicados.

Precisamente, uno de estos testimonios fue el de María Paula Linares, quien es canciller de la Fundación Universitaria para el Desarrollo Humano UNINPAHU (es también hija del fundador de esta institución, Hernán Linares) y es referente de la implementación de protocolos preventivos, políticas de equidad de género y mecanismos de monitoreo en esta institución.

El testimonio de María Paula es la vivencia de cómo la violencia intrafamiliar y patrimonial afecta todos los aspectos de la vida, pero también es una historia de esperanza y de justicia. “Fui una estadística invisible durante 20 años. La justicia sí puede llegar, pero solo cuando las mujeres nos negamos a desaparecer”, afirmo al contar su historia en el teatro Santa Marta. La de ella es un testimonio de violencia intrafamiliar, de cómo la agresión de la pareja o del cónyuge “no empieza como un hematoma, sino como palabra que te reduce”. 

Las denuncias de esta mujer no prosperaban en la vía judicial, “hasta que tomé la decisión de morir peleando, pero no escondida”. Finalmente, su acción de tutela llegó a la Corte Constitucional y en marzo de 2025 falló a favor de ella, salvaguardando sus derechos. “No solo me protegieron a mí y a mis hijas, me protegieron. (…) No solo fue una victoria personal, fue un precedente vinculante”. Esta dolorosa experiencia también afectó a su plano laboral. Como confiesa, “hoy camino por UNINPAHU como mujer: con sus derechos”.

María Paula lidera la implementación de protocolos preventivos, políticas de equidad de género y mecanismos de monitoreo. Su historia es también de transformación institucional y es un reflejo de los casos que se presentan cada día. Según datos del ICBF, en 2025 se reportaron más de 68.000 casos de violencia de intrafamiliar (“eso es un caso cada ocho minutos”, señala Linares.

La historia de María Paula es una experiencia que replica protocolos y acciones definitivas. Porque, como concluyó en su intervención, “nunca más estaremos solas”.

 

Otras miradas

Como parte de la conversación de este jueves, Patricia Mena, presidenta de la Cumbre Global de la Salud Mental, destacó que la familia es esencial en esta construcción, en la generación plena de vínculos afectivos. Igualmente, señaló que el silencio ejerce una narrativa que ha permitido el aumento de casos de VBG.

“Tenemos leyes, pero el sistema debe fortalecerse, el compromiso es también de todas las instituciones, de ir a las poblaciones, hablar con ellas, conocer qué viven, qué sienten y qué temen. Reconocer la pluriculturalidad es una obligación para toda gestión institucionales construir equidad desde los territorios”, agregó Mena.

 

El diálogo constante ante un panorama elocuente

El encuentro nacional fue una jornada de llamado al diálogo y a la acción colaborativa. “Conocer las voces y experiencias de los profesionales en este encuentro es también una ruta eficaz para fortalecer nuestras capacidades individuales y colectivas”.

El camino es de tránsito constante y cada vez más prioritario. El escenario global nos muestra que, por ejemplo, según datos de ONU Mujeres, cerca de 840 millones de mujeres han sido víctimas de violencia física o sexual a lo largo de su vida y menos del 40 % de quienes experimentan este tipo de violencia buscan ayuda, lo que evidencia barreras persistentes como el miedo, la desinformación y la revictimización.

En el panorama nacional los datos son elocuentes: como muestra, se estima que más de 2 millones de mujeres y niñas corren el riesgo de sufrir violencia de género (330.000 de ellas son predominantemente indígenas y afrodescendientes) y las personas expuestas a discriminaciones (como la mujer, las personas con discapacidad, las pertenecientes a etnias o la población LGBTIQ+) enfrentan mayores riesgos de las violencias basadas en género. 

Las radiografías muestran la presencia marcada de este flagelo en los diferentes sectores, y este Primer Encuentro Nacional de Cultura y Prevención de Violencias Basadas en Género es un paso que busca tener eco en nuevos actores y fomentar nuevas rutas en actores del sector educativo, como las mismas instituciones educativas, de formación superior y de educación para el trabajo y desarrollo humano, así como de actores individuales y grupales: estudiantes, padres de familia, maestros y directivos. La conversación está dada, la cultura y la prevención es una prioridad para todas y todos.

 

Oficina Asesora de Comunicaciones
ICETEX